Tranquilos, los procesos son así

OPINIÓN 23/06/2021 Por Fabián Eder
A veces las cosas no salen como esperamos ni en los tiempos que deseamos. Ustedes no tienen que demostrar nada a nadie, solo deben responder a su equipo técnico quienes planifican estrategias a corto y largo plazo.
202828641_2892255154324143_8644252351473671623_n
202828641_2892255154324143_8644252351473671623_n

De nuestro lado, el de “afuera”, todos sabemos lo que tienen para dar. Todos sabemos la capacidad que tienen para sobreponerse a las adversidades y todos sabemos del potencial de cada uno y cuando digo cada uno, hablo del grupo que lograron conformar (jugadores, técnicos, médicos y asistentes.) 

Y ese es justamente el camino para emprender cualquier proyecto, no es solo “amontonar personas”, es entender que forman parte de un proyecto en común, donde cada uno aporta lo suyo y que después de un tiempo ustedes, lograron pasar de un “yo” a un “nosotros” en donde cada integrante sabe que ocupa un lugar y nadie lo “suplanta” sino que se “complementan”. 

Parece facilísimo, sí, pero solo el que ha pasado por procesos duros como ustedes lo hicieron, saben de qué se trata.

Ganar o perder un juego en estas instancias es solo anecdótico. El verdadero triunfo es descifrar lo que se debe corregir, cambiar modificar, potenciar, etc. y sabemos que quienes están en esa tarea aseguran un muy buen proceso. 

Creo, personalmente, que cuando los resultados de los juegos no se dan como esperamos nos despierta ese jugador del campito, del potrero donde la bronca y el enojo nos transforma un poco, y si, son personas no son maquinas. Pero también son excelentes deportistas (con lo que esa palabra significa) y tienen la capacidad de darse cuenta de que el potencial de cada uno está. 

La capacidad está, la seguridad de que están dejando todo en esta preparación que está comenzando. 

Solo será cuestión de poner en marcha la maquinaria, de saber que el apoyo está en el de “al ladito”, ese que sufre igual que vos, ese que te complementa cuando no estas, así, como lo hicieron muchas veces cuando se empujaban al vacío con los ojos vendados desde una altura con la única esperanza que su compañero, lo atrape. 

Así como subieron a la montaña juntos, como empujaban las camionetas, juntos eso no es poca cosa, eso se aprende y ustedes lo saben al pie de la letra. 

Muchachos a seguir en ese camino que ustedes conocen, el del trabajo y la responsabilidad, con logros y obstáculos, sin pensar en ser más que nadie. 

Solo deben procurar sacar lo máximo, lo mejor de cada uno y cuando eso se logra se logra el éxito del proceso y si además ganamos el juego o el torneo, mejor aún.

Te puede interesar